Una muerte a mediano y largo plazo para la educación
La educación
es un elemento fundamental para el equilibrio tanto social como político y
económico de cada nación, analizando la situación de la educación superior en
particular, que es la formación profesional, técnica profesional, tecnológica,
etcétera, que se toma después de graduarse de la secundaria o bachillerato; las
personas que acceden a esta educación son formadas en valores humanos, sociales
y laborales, además de los conocimientos de la carrera a la que pertenecen.
No obstante,
no todas las personas pueden acceder a estos niveles de educación y el que
cierto porcentaje de la población logre ingresar a algún instituto de educación
superior, esto no asegura la permanencia de esta población en las
instituciones; esta es una situación que se puede observar en la gran mayoría
de las naciones del mundo, los impedimentos radican normalmente en que los
jóvenes tienen que trabajar, son padres a temprana edad, deficiencia en las
bases escolares, malas elecciones en su carrera, falta de un ambiente
motivador, pero mayormente el impedimento es económico.
Analizando
lo anterior y enfocando la atención en los jóvenes de Colombia, se puede
afirmar que no son la excepción, “De cada 100 graduados, solo 48 ingresaron a
la educación superior” informa el periódico El Tiempo sobre
los jóvenes de la capital; y es por hechos como estos que se debe hacer el
cuestionamiento de ¿Cuáles son las razones por las cuales ocurre esta terrible
situación en el país?
Es entonces cuando se hace claro que no se puede
negar lo innegable, la situación en la que actualmente se encuentra la
educación superior es crítica, especialmente hablando de la educación pública,
que, además de que son pocos los jóvenes que logran sobrepasar la barrera
económica que se les pone (que no debería ser así ya que una educación que se
da por parte del estado debería ser gratuita), quieren acabar con los sueños y
las posibilidades de formarse profesionalmente de los jóvenes de escasos
recursos del país, ya que los de altos recursos, con influencias y poder están
en la universidades privadas, los afectados son las poblaciones vulnerables del
país.
Según se ha visto, el presupuesto es el arma
homicida con la cual se quiere acabar con la esperanza de los jóvenes del país,
en este mismo orden y dirección, “Si bien es cierto que el presupuesto ha
aumentado, también es cierto que estos recursos se han destinado mayormente
para los últimos 16 años en beneficios a la demanda con el incremento de
presupuesto para el ICETEX (becas crédito) y, por otro lado, a la oferta de
programas técnicos y tecnológicos con el SENA” dice la analista en políticas
publicas Carla Viviana Fernández Abril en un artículo de El
Tiempo.
Sin dejar de lado lo leído anteriormente sobre
el aumento presupuestal de la educación superior en general, esto no es
suficiente, el presupuesto de las universidades públicas se ha venido
disminuyendo, como consecuencia el nivel de calidad de las IES ha bajado, no
solo académicamente sino que también en las estructuras físicas de estas, por
eso es que en estos días podemos ver estudiantes y maestros luchando y
protestado en marchas exigiendo al gobierno del actual Presidente Iván Duque
que preste más atención a la educación gratuita de alta calidad, que esta
proclamada en la constitución nacional como un derecho universal.
Cabe agregar que respecto a entidades como el
SENA, ha aumentado su oferta total o mayoritariamente financiada, esto debido a
que al gobierno le favorece mas que financiar la educación superior
completamente gratuita, con esto espera apaciguar un poco la indignación del
pueblo colombiano, (especialmente la población “pobre”, para la que está
destinada mayormente el SENA) por la falta de atención en la educación del
país, que es uno de los pilares más importantes para lograr una sociedad
prospera, humanitaria y civilizada.
A pesar de que actualmente el gobierno cuenta
con programas de ayuda social para la educación superior como lo son:
Generación E, Jóvenes en Acción y subsidios, estos funcionan como compresas
frías, que alivien el descontento de los jóvenes estudiantes que se están dando
cuenta de que el gobierno solo les entrega parte, de los que ellos creen se
debería destinar para su educación, pero esto sigue siendo nada más que une
utopía. También hace enfocar la atención a la falta de solidaridad por parte de
ciertos sectores de Colombia, que en vez de apoyar a los jóvenes los critican y
señalan de holgazanes; aun así hay que hacer un fuerte llamado y consolidarse
todo el pueblo colombiano para que el gobierno finalmente escuche y comprenda
que los recursos destinados a éste sector no son suficientes, y aplique
una mejor redistribución de estos, más para sectores como la educación y la
salud, y menos para sectores como la guerra…
En consecuencia, la educación superior del país
se está viendo afectada gravemente, y parte de la nación actúa con indiferencia
ante la situación, normalmente personas que no les llega a afectar esta;
Colombia entera debe despertar para que la situación no empeore a largo plazo,
y es que esta vez la lucha es por la educación, pero mañana, ¿Qué sector será
el perjudicado?, se puede entender entonces la frase histórica dicha por
el libertador Simón Bolívar: “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su
propia destrucción”.
Escrito por:
Ingeniera Civil María del Rosario Montagut Vergel.
Lista de
referencias


Me gustó la manera en que manejo el tema
ResponderEliminarA PARAR PARA AVANZAR! VIVA EL PARO NACIONAL
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